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LUXACIÓN MANDIBULAR – TRATAMIENTO DE RESTAURACIÓN

¿QUÉ ES Y CÓMO TRATARLA?

Una luxación mandibular es una condición en la que la mandíbula se disloca o se desplaza de su posición normal en la articulación temporomandibular (ATM). Esto puede ocurrir debido a diversos factores, como traumatismos faciales, golpes bruscos, apertura excesiva de la boca, trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) o actividades como el bostezo excesivo.

Cuando ocurre una luxación mandibular, la mandíbula puede quedar trabada en una posición abierta o cerrada, lo que resulta en dolor, dificultad para cerrar o abrir la boca, inflamación, y en algunos casos, deformidad facial temporal. Esta condición puede ser muy incómoda y dolorosa para quien la experimenta.

El tratamiento para una luxación mandibular generalmente comienza con la reducción manual de la mandíbula, que a menudo se realiza en un entorno de atención médica, como un consultorio médico, una sala de emergencias o una clínica dental. Este procedimiento puede ser ambulatorio, lo que significa que el paciente puede ser tratado y dado de alta el mismo día, sin necesidad de hospitalización.

La Maniobra de Nelaton es una técnica médica utilizada para reducir una luxación de la mandíbula. Esta maniobra implica aplicar presión suave y gradual en el mentón del paciente mientras se empuja hacia atrás y hacia arriba para reposicionar la mandíbula en su posición normal en la articulación temporomandibular (ATM).

El objetivo de la Maniobra de Nelaton es deslizar la mandíbula de vuelta a su posición correcta en la articulación.

 

 

En casos graves o recurrentes, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para corregir la dislocación y reparar cualquier daño en la articulación. En estos casos se deberá hacer uso de Instrumental Quirúrgico Maxilofacial

Te compartimos a continuación algunas opciones de instrumental que podrías utilizar, sin embargo esto dependerá de la gravedad, diagnostico y material de preferencia del cirujano.

 

 

 

 

En algunos casos, especialmente si la luxación mandibular es grave o recurrente, puede ser necesaria una evaluación más completa y un seguimiento continuo por parte de un profesional de la salud, como un cirujano maxilofacial o un dentista especializado en trastornos de la articulación temporomandibular (ATM).

 

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